La consulta de gastroenterología pediátrica es un espacio especializado en el que se evalúan, diagnostican y tratan afecciones del sistema digestivo en niños y adolescentes. Durante esta consulta, un gastroenterólogo pediátrico analiza el historial clínico, síntomas y hábitos alimenticios del menor, y en algunos casos, se solicitan exámenes complementarios para determinar el origen de problemas digestivos. El objetivo es ofrecer un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adaptado a las necesidades específicas de los pacientes jóvenes, promoviendo su bienestar y crecimiento saludable.
Se recomienda realizar una consulta de gastroenterología pediátrica para:
Dolor abdominal recurrente que no mejora con el tiempo o afecta su calidad de vida.
Dificultades en la alimentación, como rechazo a los alimentos, vómitos frecuentes o problemas para tragar.
Reflujo gastroesofágico severo, especialmente si causa irritabilidad, pérdida de peso o problemas respiratorios.
Diarrea crónica o estreñimiento severo que no mejora con cambios en la alimentación.
Sangrado en las heces, presencia de moco o cambios en el color de las deposiciones.
El gastroenterólogo pediátrico puede solicitar análisis de sangre, estudios de imagen (ecografía, radiografías) o pruebas específicas como endoscopias pediátricas, según los síntomas y hallazgos clínicos.
La evaluación inicial es no invasiva y se adapta al nivel de tolerancia del menor. En caso de requerir procedimientos adicionales, se emplean técnicas que minimizan el malestar, y se explica el proceso de manera sencilla para tranquilizar al niño.
Generalmente, la consulta dura entre 30 y 60 minutos, lo que permite una evaluación detallada y la elaboración de un plan de manejo adaptado a las necesidades del niño.
Realizar una consulta de gastroenterología pediátrica es un paso esencial para el cuidado integral del sistema digestivo en niños y adolescentes, ayudando a identificar, tratar y prevenir complicaciones que puedan afectar su salud y desarrollo.
Si presenta síntomas como:
Dependiendo de los síntomas, el médico puede solicitar:
Es cuando el contenido del estómago regresa al esófago, causando vómitos o irritabilidad. En la mayoría de los casos mejora con el tiempo, pero puede requerir cambios en la alimentación o, en casos severos, medicación.
Incluyen diarrea crónica, pérdida de peso, fatiga, hinchazón abdominal y retraso en el crecimiento. Se diagnostica mediante análisis de sangre y biopsia intestinal.
Es un trastorno funcional del intestino que causa dolor abdominal, cambios en las evacuaciones (estreñimiento, diarrea o ambos) y distensión abdominal sin una causa estructural evidente.
Los más comunes son:
317 659 1468
310 274 8814
318 370 0537
314 257 9055