La mucosectomía endoscópica es un procedimiento mínimamente invasivo en el cual, mediante un endoscopio equipado con instrumentos especiales, se extirpa la capa mucosa del tracto digestivo afectada por lesiones superficiales como pólipos o áreas de displasia. Esta técnica permite eliminar áreas potencialmente precancerosas sin recurrir a cirugías abiertas, preservando la integridad y función del órgano.
Se realiza para:
Presencia de pólipos o lesiones planas en el esófago, estómago o colon, detectadas en estudios previos.
Sospecha de displasia o cambios precancerosos en el tejido digestivo.
Sangrado digestivo recurrente sin una causa aparente, que puede estar relacionado con lesiones en la mucosa.
Dificultad para tragar o molestias digestivas persistentes, cuando se asocian con lesiones sospechosas.
Seguimiento de pacientes con antecedentes de pólipos o cáncer digestivo temprano, para la detección y eliminación de nuevas lesiones.
Generalmente se realiza bajo sedación, por lo que las molestias son mínimas. Es posible experimentar un leve malestar postoperatorio, el cual se controla con analgésicos.
La intervención suele durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo del tamaño y ubicación de la lesión.
Se recomienda seguir una dieta blanda durante los primeros días, evitar alimentos irritantes y cumplir con las indicaciones médicas sobre cuidados postoperatorios. Además, es importante asistir a las citas de seguimiento para evaluar la recuperación.
Esta intervención ofrece una solución eficaz y menos invasiva para el tratamiento de lesiones superficiales en el sistema digestivo, facilitando un diagnóstico temprano y preservando la función del órgano tratado.
Se utiliza principalmente para:
La polipectomía se usa para pólipos con un tallo (pediculados), mientras que la mucosectomía endoscópica se emplea para lesiones más grandes o planas que requieren una técnica especial de elevación y corte.
A través de una endoscopía, se inyecta una solución bajo la lesión para levantarla y separarla de la capa muscular. Luego, se reseca con un asa de diatermia y se extrae para análisis patológico.
El procedimiento se realiza con sedación o anestesia local, dependiendo de la zona tratada.
Depende del tamaño y número de lesiones, pero generalmente entre 30 y 60 minutos.
No, ya que el tracto digestivo no tiene receptores de dolor en su mucosa y se usa sedación. Puede haber molestias leves después.
Aunque es un procedimiento seguro, existen algunos riesgos como:
317 659 1468
310 274 8814
318 370 0537
314 257 9055